domingo, 24 de febrero de 2008

De aquellos niños - De la infancia, ...de la niñez - Reflexión


Hoy es un buen día para publicar en mi blog, es domingo 24 de Febrero de 2008, el que suscribe suma cinco décadas, ... hoy es un buen día.

Lo será a lo largo de todo el día, espero y deseo que así sea, felicitaciones incluidas, que habrán y muchas, las más, cercanas y las menos, distantes y si se desea por tantos medios a nuestro alcance hoy en día.

Gracias por las felicitaciones.

Invitados los habrá, mi familia, la política y amigos más cercanos otros que no estarán, por diversas circunstancias pero como si lo estuvieran. Desde niño en mi casa se han celebrado el día de nuestro santo y los cumpleaños, por eso es un buen momento y mejor día para escribir sobre la infancia.

No es mi intención que sea un enfoque introspectivo sino más bien una aproximación general de los niños de mi época.

Cómo fue nuestra infancia? vista desde la distancia de los años, con la perspectiva que nos dan y dado que la mayoría ya somos padres lo que significa que somos la referencia directa e inmediata en la sucesión de la vida con respecto a nuestros hijos me atrevería a decir que transcurrió, en general, como una infancia feliz - sin parecer ingenuo - y pienso que así fue porque a pesar de la fragilidad de nuestras vidas no teníamos conciencia de ello.

Era frágil y nos parece tal porque eran tiempos más inocentes - referidos a confiados y buenos - no estábamos tan sometidos como ahora a la tiranía y presión del tiempo (de los progenitores hacia los hijos, me refiero), nuestra actitud frente a las cosas era diferente, era la propia de unos años en los que salir a la calle a jugar era normal, los niños salíamos a la calle y nos encontrábamos en ella y si no veíamos a nuestros amigos peor para nosotros, al poco tiempo los localizabas en la calle próxima o al girar una esquina; aprendimos a superar las frustraciones propias del contacto con los niños en la escuela, pero aprendíamos a superar estos obstáculos, la timidez, las frustraciones y creo que ésto nos hizo más fuertes. 

De clases separadas a mixtas, frustraciones hubieron, se fueron encauzando, se canalizaron y la adaptación era un hecho, no sin esfuerzo y algunas penas se pasaron en solitario, y soluciones se encontraban. Lo más natural era pues naturalmente se resolvían, sin etiquetas ni somatizaciones.

Hoy se somatizan conductas de los niños (y de los mayores, también) que son fases propias de la edad, al somatizarse y etiquetarse estamos complicando las fases y dificultando su evolución y los (nos) hacemos mas inseguros y débiles, más dependientes y frágiles, hablando, en general por supuesto, casos los habrá, entonces no los había, es más, no existían tantas etiquetas - no eran necesarias o pasaban desapercibidas, pues nuestro conocimiento más cercano era el día a día y estaba pleno.

Hoy se les ocupa en exceso, actividades, y más actividades, - que llenan huecos de agendas ..., prestemos más atención a ellos como personas que están formándose y lo que necesitan más, es nuestra cercanía de padres, somos su espejo, no los alejemos de nosotros, aproximémonos a ellos, ya les llegará la fase adulta.

Pero sobre todo debemos velar porque nuestros hijos sean felices, bien si estudian o bien si trabajan en un oficio, pues los hijos vienen a través nuestro pero no nos pertenecen... ellos forman parte de nuestra familia y están con nosotros, pero no deberíamos obligar a ninguna persona a hacer algo que conscientemente no quiera , menos si se trata de nuestros hijos, pues el conflicto genera infelicidad y ésta inseguridad y no permite ver con claridad. 

Las imposiciones no son buenas, que recuerde no creo me hayan impuesto nada en mi infancia, mejor dialogar (recuperar la conversación entre padres e hijos, con tranquilidad y empezar a conocernos en el núcleo familiar), si bien creo que nuestros padres tuvieron menos dificultades en educarnos que nosotros con nuestros hijos, pues éramos menos exigentes y más comprensivos.

Traslademos, en su educación, tolerancia, amistad, amor, trabajo, respeto, honradez y esfuerzo en hacer las cosas bien aunque sean pequeñas - que no significa que sean insignificantes - y el esfuerzo merecerá la pena.

Que sepan que siempre estaremos ahí, de apoyo y referencia, los haremos más seguros de sí mismos, más fuertes y tendrán confianza en su futuro, o por lo menos así lo creo yo y me gustaría que así fuera.

Tempus fugit.

6 comentarios:

Shanty dijo...

Juan:
Muy buena reflexión y un gusto entrar y conocer tu blog. Espero que seamos visitantes asíduos, por lo que te invito a mis dos blogs:
www.desdemiinterior-shanty.blogspot.com
www.muchoteatro-lmmr.blogspot.com
Espero estemos en contacto,
Shanty

Shanty dijo...

Gracias por tus lindos comentarios y por los enlaces con mis blogs. Estaré participando de tus escritos.
Shanty

Shanty dijo...

Estraño tus posts. ¿Cuándo vuelves?
Shanty

RIACHUELO dijo...

Hace tiempo que habia leido esta Reflexion..ahora la vuelvo a leer.
Triste pensar que hoy pasa todo lo contrario.Estamos educando con valores distintos y les hacemos creer que son la ultima Cocacola del Desierto.Bueno hablo por mi.

misreflexioneslibres dijo...

Hola Shanty,será un placer compartir experiencias y que seamos visitantes y seguidores asiduos. Tus blogs son fantásticos y me gusta leerte...
Nos vemos.
Un afectuoso saludo.

misreflexioneslibres dijo...

Hola RIACHUELO, puedes visitar este blog siempre que quieras, serás bien recibido !!!.
Me gusta el símil, es muy acertado, y creo que muchos padres hemos actuado así.
Un abrazo y espero seguir contando contigo como lector.